La Unión Tranviarios Automotor (UTA) oficializó un paro de 24 horas para el martes 6 de mayo, afectando el servicio de transporte público en múltiples regiones del país. Esta medida de fuerza se concreta tras el fracaso de las negociaciones paritarias, pese a los intentos de conciliación impulsados por el Gobierno nacional durante la semana previa.
La interrupción del servicio generará severas complicaciones para miles de usuarios que dependen del transporte público para sus actividades laborales y personales.
El sindicato justificó la medida señalando la falta de avances en las discusiones salariales, retomando así acciones de protesta que habían sido suspendidas temporalmente durante el proceso de diálogo.
La Confederación General del Trabajo (CGT) respaldó la medida a través de un comunicado que critica duramente al Gobierno nacional. El texto afirma que la administración de Javier Milei implementa “un grave ajuste” mientras “no atiende reclamos, no escucha y no dialoga”, destacando el deterioro en los ingresos de trabajadores activos y jubilados. Estas declaraciones coinciden con la movilización que la central obrera realiza en el centro de Buenos Aires.










