Un fuerte descenso de temperaturas afectará la región en las próximas semanas, según advierten los meteorólogos. A partir del 27 de mayo, una masa de aire polar ingresará a Argentina, Uruguay, Perú, Bolivia y Paraguay, provocando un fréatico cambio climático con posibles vientos intensos, lluvias y nevadas en algunas zonas.
Bomba polar: Fechas y áreas afectadas
Expertos en climatología anticipan que, desde el 27 de mayo, varios países sudamericanos sufrirán el impacto de una bomba polar, un fenómeno que traerá aire extremadamente frío de manera repentina. Este evento podría venir acompañado de tormentas eléctricas, ráfagas de viento, precipitaciones y nevadas en ciertas regiones.
En Jujuy, Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alerta que las temperaturas máximas caerán drásticamente en los próximos días. Para la última semana de mayo, a partir del martes 27, los termómetros no superarán los 17°C.
Las máximas seguirán bajas, oscilando entre 14°C y 18°C en los días siguientes. Aunque se esperan lloviznas dispersas y neblina matutina, también habrá momentos de sol, pero sin aumento significativo en las temperaturas. Se recomienda abrigarse bien y estar preparados para este brusco cambio climático.
¿Qué es una bomba polar?
Aunque “bomba polar” no es un término científico, se utiliza comúnmente para describir el rápido avance de aire polar hacia regiones más cálidas, causando condiciones invernales extremas. Este fenómeno suele asociarse con lo que los expertos llaman ciclón bomba o ciclogénesis explosiva, un evento meteorológico de gran intensidad.
¿Cómo se forma un ciclón bomba?
Un ciclón bomba se desarrolla cuando un sistema de baja presión se fortalece de manera acelerada, con una caída de al menos 24 milibares en 24 horas. Este brusco cambio ocurre cuando una masa de aire polar muy frío choca con aire cálido, desencadenando tormentas violentas, vientos extremos y precipitaciones abundantes, que pueden ser de lluvia o nieve según la región.
Principales efectos de una bomba polar
- Temperaturas que caen drásticamente, llegando a valores bajo cero en muchas zonas.
- Vientos intensos y prolongados, con riesgo de daños a estructuras y cortes de energía.
- Precipitaciones extremas, ya sea en forma de nieve o lluvias torrenciales, dependiendo de la ubicación.
- Ventiscas y poca visibilidad, que complican la circulación y el transporte.
- Alto riesgo para las personas, infraestructuras y servicios esenciales.
Consejo clave: Ante la llegada de una bomba polar, es fundamental estar preparados con calefacción, abrigo y reservas de alimentos, además de seguir las alertas meteorológicas oficiales.











