El ingenio Ledesma concretó esta semana el despido de 22 empleados del área citrícola. La Seccional 877 de UATRE denunció que la empresa busca reemplazar personal estable por trabajadores tercerizados con menos derechos.
“Esto responde a una estrategia nacional de precarización laboral, y Ledesma no es la excepción”, afirmó Benjamín Ramírez, secretario general del sindicato. Según el gremio, los despidos se realizaron sin causa justificada, aunque se abonaron todas las indemnizaciones correspondientes. “Pagaron todo de una vez para evitar reclamos”, agregó Ramírez.
Desde la empresa, la única explicación fue que “cada sector debe ajustar para mantener la competitividad”. Sin embargo, el sindicato insiste en que el objetivo real es reducir costos reemplazando empleados permanentes por contratos temporales.
Un patrón que se repite
Esta medida se suma a los más de 200 despidos que Ledesma ejecutó a principios de año en el sector azucarero. En esa ocasión, la compañía alegó “necesidades operativas”, pese a que el SOEAIL denunció que sigue registrando ganancias millonarias.
Ramírez también desmintió que los despidos respondan a problemas disciplinarios: “Echaron a trabajadores con años de antigüedad, incluso a algunos sin ningún antecedente negativo”.
Reacciones políticas y preocupación social
El diputado Gastón Remy (PTS-FITU) exigió en la Legislatura que se llame a rendir cuentas a Ledesma: “Incumple normas internacionales de ética empresarial mientras sigue recortando puestos de trabajo sin justificación”.
Ledesma, uno de los mayores exportadores de cítricos y azúcar del país, tiene su planta principal en Libertador General San Martín (Jujuy). Pese a su solvencia económica, los despidos dejan a decenas de familias en situación crítica.
“Detrás de cada despido hay una familia que sufre. No son solo números”, concluyó Ramírez.











