En un escenario político nacional marcado por el rechazo presidencial a la Ley de Financiamiento Universitario, diferentes sectores de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) —incluyendo docentes, estudiantes y egresados— se reunieron con el rector Mario Bonillo para manifestar su respaldo en un momento crucial para la educación pública.
La decisión del presidente Javier Milei afecta el funcionamiento habitual de las universidades en todo el país, al no reconocer la necesidad de asegurar fondos adecuados para mantener la enseñanza, la investigación y las actividades de extensión universitaria.
Durante la reunión, se acordó que la falta de financiamiento no solo compromete la calidad educativa, sino también el futuro de muchos jóvenes que ven en la universidad pública una verdadera oportunidad para crecer personal y profesionalmente. Se subrayó que estas políticas afectan a toda la comunidad universitaria: desde estudiantes y docentes hasta investigadores y personal administrativo, impactando en la sociedad en general.
Según los asistentes, “defender la universidad pública es defender la igualdad de oportunidades y el futuro del país”. Por esta razón, el apoyo al rector Bonillo trasciende la UNJu y busca enviar un mensaje claro al Congreso, que debatirá el veto presidencial mañana: la universidad pública requiere un presupuesto justo, estable y sin condicionamientos políticos.
En años recientes, la situación económica de las universidades se ha deteriorado: el presupuesto nacional para su funcionamiento ha disminuido en términos reales, los sueldos del personal docente, administrativo e investigador han perdido valor frente a la inflación, y partidas esenciales como infraestructura, becas, extensión y ciencia permanecen congeladas o sin ajustes. Además, se intensifican las auditorías al sistema, que aunque pueden ser necesarias para el control, no deben usarse como excusa para negar o retrasar recursos ya aprobados, dejando a las universidades al borde del colapso.
Esta visita también sirvió para reafirmar el compromiso de los distintos sectores universitarios con una educación libre, gratuita y de calidad, entendiendo que la universidad no puede estar sujeta a recortes fiscales ni a visiones que no valoran su papel estratégico.
Porque, en tiempos de ajustes y falta de recursos, estudiar se vuelve un acto de resistencia, y proteger la universidad pública significa cuidar el futuro del país.











