Durante Semana Santa, las calles de Tilcara se transforman en un espectáculo de devoción y arte popular. Además de los peregrinos, destacan las ermitas, enormes cuadros que recrean la Pasión de Cristo con materiales naturales como semillas, flores secas, tierras de colores y frutos regionales.
El Viernes Santo marca el punto culminante de esta tradición, cuando a las 19:30 horas se realiza el emotivo Vía Crucis. Este año, como es habitual, las familias tilcareñas trabajan incansablemente para completar sus obras.
El arte de crear con semillas
La familia Méndez es una de las guardianas de esta práctica centenaria. “Estamos colocando porotos negros para formar el brazo de un samilante que toca la caña“, detalla una de las artistas mientras avanza en el minucioso proceso creativo.
Para dar vida a estas imágenes religiosas, utilizan:
- Quinua
- Chía
- Semillas de girasol
- Pimienta en grano
- Variedad de flores secas
Estos elementos se seleccionan cuidadosamente por su forma y tonalidad para representar con precisión rostros, manos y vestimentas.
Una tradición que une generaciones
Cada ermita requiere el trabajo colaborativo de 7 a 8 personas, desde jóvenes hasta ancianos. “Esta costumbre lleva más de medio siglo y se transmite entre generaciones“, comentan los creadores con visible orgullo.
Para perfeccionar los detalles, combinan:
- Técnicas ancestrales con materiales naturales
- Pintura moderna para mayor realismo
Más que una expresión religiosa, estas creaciones representan un proyecto artístico comunitario que transforma a Tilcara en una gigantesca galería al aire libre, donde convergen la Fe, Creatividad e Identidad cultural de la Quebrada.
Esta singular tradición sigue siendo uno de los atractivos más auténticos de las celebraciones pascuales en el norte argentino.
