Jujuy se alista para celebrar este sábado el Carnaval Chico 2026, la tradicional despedida tras el Carnaval Grande y el Martes de Chaya, que se realizó el 17 de febrero. Será un fin de semana atravesado por la emoción y los rituales, donde comparsas y comunidades pondrán punto final a los festejos hasta el próximo año.
El Carnaval Chico marca el cierre del calendario festivo con el entierro del Pujllay, el diablo que representa la alegría, el sol y la energía carnavalera. Este acto simbólico, con fuerte raíz andina, señala el final de nueve días de celebración y el regreso del espíritu festivo a la tierra, donde permanecerá hasta su desentierro en 2027.
Los principales escenarios volverán a concentrarse en la Quebrada de Humahuaca, especialmente en Uquía y Maimará, donde la música, el baile, el talco y la albahaca acompañarán la despedida en un clima que combina fiesta y nostalgia.
También se organizarán entierros y actividades en otros puntos de la provincia, como San Salvador de Jujuy y distintas localidades del interior, donde las comparsas se reunirán por última vez para dar cierre oficial a la temporada carnavalera.
Desde el sector turístico anticipan una fuerte afluencia de visitantes, muchos de los cuales no pudieron asistir el fin de semana anterior y eligen el Carnaval Chico para vivir la experiencia cultural jujeña. Hoteles, peñas y espacios culturales prevén un movimiento intenso durante el sábado y el domingo.
En paralelo, las fuerzas de seguridad confirmaron la continuidad de controles en rutas y zonas de mayor concurrencia para asegurar una celebración ordenada. Además, las autoridades pidieron reforzar la prevención en el consumo de alcohol y respetar las normas de tránsito.
De esta manera, entre coplas, comparsas y rituales ancestrales, el carnaval jujeño cerrará este sábado su edición 2026, con el Pujllay nuevamente bajo tierra y la expectativa puesta en reencontrarse el próximo año con una de las festividades más emblemáticas del norte argentino.
