La situación del enfermero del Hospital Materno Infantil Dr. Héctor Quintana, acusado de inyectar leche intravenosa a un bebé de seis meses, empeoró en las últimas horas. El Ministerio Público de la Acusación cambió la carátula del caso, elevando los cargos a tentativa de homicidio, reemplazando la acusación inicial por lesiones graves agravadas.
El fiscal regional Guillermo Beller confirmó que la decisión se basó en la gravedad del hecho ocurrido en abril, así como en los antecedentes del imputado. Entre ellos, destaca un incidente en 2022, donde habría anestesiado a un niño sin autorización, suplantando a un profesional durante una cirugía. Beller adelantó que solicitarán elevar el caso a juicio la próxima semana, unificando ambos hechos en una sola causa.
El primer episodio ocurrió en septiembre de 2022, cuando el enfermero fue descubierto usando una máscara de anestesia en un niño de 8 años antes de una operación. La jefa de Quirófano lo denunció ante las autoridades del hospital, pero el caso no tuvo consecuencias penales en ese momento.
El bebé intoxicado en abril recibió el alta médica, pero podría sufrir secuelas cardiovasculares y respiratorias. Además del proceso penal, la familia iniciará una demanda civil contra el acusado y las autoridades del hospital por posible negligencia.
Actualmente, el enfermero sigue detenido con prisión preventiva. El caso generó indignación social y alerta en el sistema de salud, con reclamos para que la Justicia actúe con celeridad y se establezcan todas las responsabilidades. La sociedad espera que este proceso evite futuros casos de malpraxis y negligencia hospitalaria.











