El Gobierno nacional implementó un nuevo esquema de subsidios energéticos que modifica el acceso al beneficio para quienes utilizan garrafas. A través del registro ReSEF, se redefine tanto la forma de inscripción como el mecanismo de cobro, dejando atrás el sistema anterior.
El modelo actual funciona mediante reintegros: los usuarios deben inscribirse, cumplir con los requisitos y, una vez aprobados, recibirán el dinero directamente en su cuenta bancaria o billetera digital. Para la evaluación, se cruzan datos con organismos como ANSES, lo que permite verificar los ingresos del grupo familiar.
Según la normativa vigente, quienes accedan al programa podrán recibir el reintegro por hasta dos garrafas de 10 kg por mes entre abril y septiembre. Durante el resto del año, el beneficio se reduce a una garrafa mensual.

El monto establecido es de $9.593 por cada garrafa, aunque puede ajustarse según la evolución del precio del gas y otros costos vinculados. Este sistema apunta a mejorar la transparencia y el control del subsidio, ya que el dinero se deposita directamente al beneficiario.
Además, el esquema contempla que la cantidad de garrafas subsidiadas pueda variar según la región y la composición del hogar, aunque el límite general se mantiene en dos unidades mensuales durante los meses de mayor demanda.











