Pertenecer a la clase media en Argentina se convirtió en un beneficio exclusivo para pocos. Según el INDEC, una familia tipo (2 adultos + 2 niños) requiere $4.670.096 al mes para considerarse de clase media-alta en la Ciudad de Buenos Aires. En el caso de una persona soltera, se necesitan $1.443.414 solo para evitar la pobreza, pero $1.804.267 para ingresar al segmento medio.
La crisis económica transformó la estructura social. Mientras la Canasta Básica Total (CBT) –que define el límite de pobreza– alcanza $1.443.414 para un hogar, el salario promedio registrado apenas llega a $1.800.000. Esto deja al 60% de los trabajadores en una situación precaria, atrapados entre la pobreza y una clase media en extinción.
El IDECBA (Ciudad de Buenos Aires) establece parámetros aún más altos:
- Clase media: entre $1.804.267 y $5.773.654
- Clase alta: más de $5.773.654
“Las cifras confirman que la clase media está desapareciendo”, alertan expertos. Aunque la inflación disminuyó, los salarios no logran compensar las pérdidas, y lo que antes era un nivel de vida medio hoy parece un privilegio. El gobierno anuncia soluciones, pero millones de argentinos batallan por sostener un estatus que se desvanece.










