La fortaleza del peso boliviano frente al argentino continúa creciendo y empieza a generar preocupación entre quienes cruzan a diario la frontera en busca de mejores precios o para realizar actividades comerciales.
Este lunes 28 de julio, en puntos fronterizos como La Quiaca (Argentina) y Villazón (Bolivia), el mercado informal muestra una cotización donde $1 argentino equivale a 0,098 BOB para la compra y 0,106 BOB para la venta.
Esto quiere decir que, en promedio, por $1000 argentinos solo se obtienen 98 bolivianos, si se realiza el cambio en casas de cambio o con cambistas callejeros. Hace apenas dos meses, a comienzos de mayo y en los primeros días de junio, el tipo de cambio favorecía mucho más a los argentinos, alcanzando los 0,15 bolivianos por peso, lo que impulsó a muchos a cruzar para hacer compras en Bolivia.
¿Todavía conviene cruzar a Bolivia?
La baja del peso argentino frente al boliviano pone en duda el tradicional “tour de compras”. En ciudades como Bermejo o Yacuiba, ya no es tan rentable comprar alimentos o ropa, debido a que la capacidad de compra disminuyó notablemente. Aun así, algunos compradores de Salta comienzan a poner la mirada en Tarija, donde el cambio y los precios locales todavía permiten cierto margen de ahorro.
Algunos ya están explorando otras opciones, como Paraguay o Brasil, donde el cambio puede ser más favorable para los argentinos, sobre todo en rubros como la tecnología, la indumentaria y ciertos productos industriales.
La situación ya genera alerta
Con la inflación acumulada y el peso cada vez más desvalorizado, la situación empieza a preocupar a comerciantes, trabajadores informales y consumidores frecuentes. La diferencia cambiaria y la falta de estabilidad económica obligan a muchos a cambiar sus hábitos de consumo, mientras que otros dejan de cruzar la frontera, porque ya no representa el ahorro que ofrecía hace poco tiempo.
