La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (ADIUNJu) confirmó un paro de 72 horas para el miércoles 30 de septiembre, jueves 1 y viernes 2 de octubre, en el marco del conflicto que atraviesa el sector universitario a nivel nacional.
La medida fue resuelta en asamblea y, según explicó el gremio, responde al deterioro de los salarios docentes, los reclamos por mayor financiamiento y la falta de respuestas a los pedidos realizados por los trabajadores de las universidades.
Tres días de paro en la UNJu
La medida de fuerza comenzará el miércoles 30 de septiembre y se extenderá durante el jueves 1 y viernes 2 de octubre. Durante esas tres jornadas, los docentes e investigadores nucleados en ADIUNJu llevarán adelante el paro en las distintas actividades de la Universidad Nacional de Jujuy.
Desde el gremio cuestionaron la falta de actualización de los salarios y señalaron que el conflicto se profundizó ante la ausencia de respuestas a los reclamos planteados por el sector universitario.
Reclamo por salarios y financiamiento universitario
Entre los principales puntos del reclamo se encuentra el deterioro de los salarios docentes y la situación presupuestaria de las universidades.
ADIUNJu también reclama el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y de las decisiones judiciales relacionadas con el financiamiento de las instituciones de educación superior.
La secretaria general del gremio, Erica Cari, señaló en diálogo con Jujuy al Momento que los salarios de los docentes atraviesan un fuerte deterioro y describió la situación de los trabajadores de la educación superior como “desesperante”.
Preocupación por investigación y becas
El reclamo de ADIUNJu también incluye al sector de ciencia, tecnología e investigación. Desde la organización sindical expresaron preocupación por la continuidad de becas, proyectos y recursos necesarios para desarrollar distintas investigaciones.
Según plantearon, la falta de nuevas convocatorias y las dificultades para sostener proyectos, insumos y equipamiento generan inconvenientes que también pueden repercutir en puestos de trabajo, carreras y proyectos profesionales vinculados con la investigación universitaria.











