El calendario económico de enero centra nuevamente la atención en los jubilados, ya que a mediados de mes se revelará una cifra esencial que definirá sus ingresos de febrero. Se trata del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre, que publica el INDEC y que, según la fórmula actual, se convierte en un nuevo ajuste para las jubilaciones y pensiones pagadas por ANSES.
Confirmación de un Nuevo Aumento para Febrero
En este marco, la expectativa no solo está en el dato oficial, sino también en las proyecciones de analistas privados. Diversos informes recientes coinciden en que la inflación de diciembre cerraría en un rango moderado, continuando la tendencia de desaceleración. Las estimaciones promedio oscilan entre el 2% y el 2.5%, aunque el valor definitivo solo se conocerá el 13 de enero.
Ese porcentaje determinará el incremento que recibirán los jubilados en febrero. Por ejemplo, si el IPC de diciembre se ubica cerca del 2.3%, el haber mínimo (de $349.299,32 sin bono en enero) ascendería aproximadamente a $357.330.
Para quienes perciben la mínima y acceden al refuerzo extraordinario de $70.000, el total mensual podría llegar a unos $427.330 en febrero, asumiendo que el esquema del bono se mantenga.
El impacto también será significativo para jubilados con haberes mayores. Con un aumento del 2.3%, una jubilación máxima de cerca de $2.35 millones en enero se ajustaría a alrededor de $2.40 millones en febrero, sin sumar otros complementos. Así, el dato del INDEC no solo confirmará el porcentaje de ajuste, sino que definirá el monto exacto que cobrarán millones de personas en el segundo mes del año.











