La plataforma de streaming confirmó un incremento aproximado del 20% en sus planes, que comenzará a aplicarse en la facturación de agosto. Este aumento afectará directamente a millones de suscriptores, con un impacto adicional por los impuestos que gravan los servicios digitales, elevando el costo final considerablemente.
El plan Premium, que incluye contenido en ultra HD y permite hasta cuatro pantallas simultáneas, superará la barrera de los $25.700 mensuales con todos los gravámenes incluidos. Este valor preocupa a los usuarios, que ya enfrentan múltiples ajustes en servicios de entretenimiento.
Sobre el precio base de cada suscripción, se suma un 61% en impuestos, distribuido entre IVA (21%), Impuesto PAIS (8%) y una percepción a cuenta de Ganancias (30%). El plan Básico pasará a costar alrededor de $11.590, mientras que la opción Estándar alcanzará los $19.318. Cada perfil adicional tendrá un costo extra estimado en $8.048.
Este movimiento marca el segundo aumento del año para la plataforma, en un contexto donde los principales servicios de streaming han ido ajustando sus valores, generando un impacto creciente en el gasto mensual que las familias destinan al entretenimiento digital. La situación plantea desafíos para los consumidores, que deben evaluar continuamente la relación costo-beneficio de estas suscripciones.










