Este 22 de julio no es un día más para Jujuy. La provincia conmemora los 191 años de la aparición de la Virgen de Punta Corral, ocurrida en 1835, una historia de fe que con el paso del tiempo convirtió a la querida “Mamita del Cerro” en uno de los símbolos religiosos más importantes de la región.
Según cuenta la tradición, el origen de esta devoción se remonta a las alturas de la Quebrada de Humahuaca, donde Don Pablo Méndez se encontraba cuidando sus animales cuando tuvo una visión que marcaría para siempre la historia de la comunidad. Al regresar al lugar, encontró una piedra cuya forma le recordó a la Virgen de Copacabana.
La imagen fue trasladada hasta la iglesia de Tumbaya para su resguardo, pero la tradición relata que tiempo después desapareció del templo y volvió a aparecer en el mismo sitio de la montaña donde había sido hallada. Para los pobladores, aquel hecho fue interpretado como una señal: la Virgen había elegido permanecer en el cerro para proteger y acompañar a su pueblo.
Con los años, en ese lugar se levantó un oratorio que se transformó en el punto de encuentro de una de las peregrinaciones más importantes de la Argentina. Cada Semana Santa, miles de fieles, promesantes, familias y bandas de sikuris ascienden hasta Punta Corral para renovar su fe y mantener viva una tradición que atraviesa generaciones.
A casi dos siglos de aquella historia, la devoción por la Virgen de Punta Corral, la “Mamita del Cerro”, continúa siendo una de las expresiones de fe más profundas y representativas del pueblo jujeño.











