El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, aseguró que el Gobierno nacional vetará el aumento y el bono que aprobó el Congreso para los jubilados y pensionados.
La propuesta votada en el Congreso buscaba aumentar los haberes un 7,1% y subir el bono extra de $70.000 a $110.000. El presidente Javier Milei explicó que esos cambios afectarían el superávit y que su prioridad es mantener el equilibrio fiscal.
Francos expresó que “no se puede esperar que un Gobierno arregle los problemas económicos del país en solo un año y medio”.
También señaló que “es muy fácil prometer subas en pensiones, jubilaciones o emitir más dinero sin pensar en consecuencias”, y advirtió que eso lleva a una inflación fuera de control, como ocurrió en gobiernos anteriores.

El Gobierno también frenará otras leyes con impacto fiscal
Francos adelantó que el Ejecutivo también vetará los proyectos que buscan repartir Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y modificar el Impuesto a los Combustibles, si la Cámara de Diputados los convierte en ley.
El funcionario remarcó que “el Gobierno vetará cualquier ley que ponga en riesgo el equilibrio fiscal, que es la base del plan económico actual”, durante una entrevista en Radio Splendid.
Además, Francos destacó que siguen vigentes las ayudas sociales como la AUH, que en sus palabras, “aumentaron de forma importante”.
Qué pasa con el aumento confirmado para agosto
Aunque el Gobierno rechazará el aumento adicional del 7,1%, seguirán los aumentos mensuales establecidos en el Decreto 274/2024 para jubilaciones, pensiones y asignaciones.
Ese decreto indica que los haberes deben actualizarse cada mes según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El Indec ya publicó el dato de inflación de junio, que será el usado para calcular el aumento de agosto: 1,6%.
Con esa suba, la jubilación mínima pasará de $309.294,79 a $314.243,51. Si se suma el bono de $70.000, el total en agosto será de $384.243,51.