En el informe de gestión que el vocero presidencial Manuel Adorni presentó ante el Congreso, el Gobierno dejó en claro que no tiene previsto reactivar las líneas de crédito para jubilados de la Administración Nacional de la Seguridad Social.
Los créditos de la Anses eran líneas de financiamiento que el Estado ofrecía a jubilados, pensionados y titulares de la AUH, con tasas más bajas que las del mercado y un sistema de cuotas accesibles, descontadas directamente del haber mensual.
Estos préstamos se gestionaban a través del sitio oficial del organismo y se financiaban en gran parte con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
El presidente Javier Milei suspendió la entrega de estos créditos a fines de 2023, al inicio de su gestión, en el marco de una revisión del uso del FGS y bajo el argumento de que el Estado no debía cumplir el rol de prestamista. Desde entonces, no se volvieron a habilitar.
Qué dijo Adorni sobre los créditos
En el informe presentado ante el Congreso, Adorni confirmó la postura oficial sobre el futuro de estos préstamos.
Según la respuesta a la pregunta N° 128, el Ejecutivo indicó que no planea lanzar nuevas líneas de crédito desde la Anses para asistir a adultos mayores endeudados.
Esta definición se vincula con la visión del Gobierno sobre el FGS, al considerar que su objetivo principal es preservar el valor de los activos del sistema previsional y no financiar créditos. En este contexto, la posibilidad de reactivar los préstamos queda descartada.
Por otro lado, ante la consulta sobre mecanismos de protección para jubilados que recurren al crédito, el Banco Central de la República Argentina señaló que no existe un régimen diferencial para adultos mayores.
De acuerdo a lo expresado en la respuesta a la pregunta N° 127, las normas de protección a usuarios financieros no contemplan herramientas específicas para sectores vulnerables ni medidas particulares frente al sobreendeudamiento.
Con esta postura, el Gobierno reafirma su enfoque de no intervención directa en el acceso al crédito para jubilados, dejando ese segmento bajo las condiciones del sistema financiero, sin programas específicos desde el Estado.
