Los World’s Best School Prizes 2025, organizados por T4 Education del Reino Unido, incluyeron a dos instituciones argentinas entre las 50 más destacadas a nivel global. Este reconocimiento busca difundir métodos educativos innovadores que generan impacto positivo tanto en las aulas como en la comunidad. Las categorías evaluadas son: superación de adversidades, trabajo comunitario, acción ambiental, innovación pedagógica y promoción de hábitos saludables.
Las escuelas galardonadas son el Colegio Madre Teresa de San Fernando (Buenos Aires), una institución privada gratuita, y la Escuela Media Gobernador Piedrabuena, un establecimiento público rural ubicado en Tucumán. Ambas demostraron excelencia educativa con modelos pedagógicos transformadores.
Colegio Madre Teresa: ejemplo de superación
Esta institución, finalista en la categoría de superación de adversidades, se especializa en apoyar a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad para romper el ciclo de pobreza. Fundada en 2003 por el Padre Juan Pablo Jasminoy, ofrece educación integral desde nivel inicial hasta secundario, combinando formación académica con apoyo nutricional, sanitario y espiritual.
Su modelo educativo único incluye programas de alfabetización para padres (con un 94% de participación) y seguimiento personalizado de cada alumno mediante evaluaciones socioeducativas iniciales. Los resultados son notorios: sus 1500 estudiantes superan ampliamente los promedios nacionales en las pruebas Aprender de Lengua y Matemática.
El colegio se sostiene mediante una red colaborativa que incluye al Estado, empresas, fundaciones y donantes particulares, contando además con el respaldo oficial de los ministerios de Educación y Desarrollo Social bonaerenses.
Escuela tucumana destaca por su impacto comunitario
La Escuela Media Gobernador Piedrabuena de Tucumán logró ser finalista mundial en la categoría “colaboración con la comunidad” por su exitoso modelo que rompe barreras geográficas. Esta institución rural implementa el aprendizaje basado en proyectos (ABP) y acompaña a cada estudiante en el desarrollo de su proyecto de vida personal.
Un modelo que transforma realidades
En alianza con la Fundación Cimientos y su programa Futuros Egresados, la escuela brinda tutorías personalizadas que fortalecen habilidades socioemocionales y abordan problemáticas locales. Este enfoque permitió lograr una inclusión educativa efectiva en una zona de difícil acceso.
Los resultados son contundentes:
- 200 alumnos cursan actualmente en la edad correspondiente
- 98% completa su trayectoria educativa en la institución
- 70% de los egresados ya eligió su carrera universitaria
- 78% de tasa de aprobación
Estas cifras representan un cambio radical respecto a años anteriores, cuando predominaban alumnos con sobreedad y la deserción escolar era mayor. El modelo demuestra que es posible garantizar educación de calidad en contextos rurales complejos.
