Las ventas de pymes registraron una caída del 0,5% en junio comparado con el mismo mes de 2024, mientras que la contracción mensual alcanzó el 6,7% frente a mayo, según datos difundidos por la CAME. Este resultado confirma la debilidad persistente en el consumo interno.
A pesar del panorama actual, el primer semestre de 2025 cerró con un crecimiento interanual del 9,1%, marcando una mejoría relativa frente a la fuerte caída del 17,2% registrada en igual período del año anterior. Este repunte se explica en parte por el efecto arrastre de una base de comparación particularmente baja en 2024, cuando el consumo había sufrido un desplome significativo.
El informe señala que algunos sectores experimentaron leves recuperaciones impulsadas por eventos como el Día del Padre y el pago del medio aguinaldo. Sin embargo, estos factores no alcanzaron para revertir la tendencia general del mercado, que sigue mostrando signos de vulnerabilidad ante el complejo escenario económico.
Comercios pyme en junio: cómo fue el comportamiento en las ventas
El sector minorista pyme presentó un comportamiento dispar durante junio, según el último informe de CAME. Mientras más de la mitad de los comercios (58,3%) mantuvo niveles de ventas similares al año anterior, un 27,5% experimentó retrocesos. Sin embargo, los empresarios muestran optimismo moderado, con la mitad proyectando mejoras para el próximo año frente a solo un 7,8% que anticipa mayores dificultades.
El panorama sectorial reveló resultados contrastantes. Los rubros de alimentación, farmacias y materiales de construcción lideraron el crecimiento interanual, con aumentos que oscilaron entre el 0,2% y 1,8%. Por el contrario, los sectores vinculados a la moda y el vestuario sufrieron contracciones cercanas al 5%, marcando una clara diferencia en el comportamiento del consumo.
Los comerciantes reportaron una notable reducción en el tráfico de clientes físicos, compensada parcialmente por el crecimiento en ventas digitales y estrategias comerciales agresivas. Factores estacionales, como las condiciones climáticas, influyeron positivamente en algunos segmentos específicos.
La Confederación alertó sobre el impacto negativo generado por la desaparición del programa Cuota Simple, que afecta especialmente a aquellas pymes que dependían del financiamiento en cuotas para mantener sus niveles de ventas. Este factor, sumado a la contracción general del consumo, configura un escenario complejo para el comercio minorista en el corto plazo.










