El Carnaval ya empieza a sentirse, pero en esta edición la celebración llega acompañada de fuertes preocupaciones para quienes la organizan. En Humahuaca, cerca de 50 comparsas que sostienen la principal fiesta popular local chocan con un problema serio: los costos de habilitación aumentaron de forma abrupta y los montos necesarios se acercan al millón de pesos por institución, un número difícil de afrontar.
El secretario de Turismo de Humahuaca, Alexis Bolívar, cuestionó con dureza este desfasaje económico. En diálogo con Jujuy al Momento, señaló que mientras la Quebrada se promociona a nivel internacional usando imágenes de comparsas, los ingresos no regresan a las comunidades. Según explicó, la mayor parte de la recaudación se va fuera de los pueblos y a los municipios solo les queda una porción mínima.
La lista de obligaciones económicas resulta extensa y pesada: el pago del REBA para la venta de bebidas, impuestos provinciales, Rentas y tasas municipales. Desde el sector cultural remarcaron que gran parte de ese dinero no se reinvierte en el lugar. A esto se suma un reclamo persistente por la falta de infraestructura, como la ausencia de baños públicos, un punto crítico ante la gran cantidad de visitantes prevista.
Aunque las reservas hoteleras ya alcanzan alrededor del 90%, el ánimo entre los comparseros dista de ser festivo. La preocupación crece especialmente entre las agrupaciones más pequeñas, que no cuentan con sede propia ni organizan grandes bailes y sienten con más fuerza el impacto de este aumento impositivo.
