Las bandas de sikuris de la Quebrada de Humahuaca sostienen una tradición que forma parte de la identidad cultural de la región a través del compromiso, el trabajo colectivo y diferentes actividades comunitarias que les permiten mantener sus instrumentos, vestimenta y participación en encuentros y peregrinaciones.
En ese camino, la agrupación Sikuris Warmikuna de Tilcara realizó por primera vez una rifa virtual solidaria, una iniciativa que tuvo como objetivo reunir fondos para afrontar los gastos que implica mantener activa una banda de sikuris y continuar participando de distintas expresiones culturales.
Integrantes de la agrupación visitaron los estudios de FM Azul Tilcara, donde compartieron detalles de la actividad y realizaron el sorteo junto a la audiencia.

Gloria, integrante de Warmikuna, explicó que la propuesta nació a partir de una necesidad común entre las bandas de sikuris: conseguir recursos para sostener una práctica cultural que requiere dedicación permanente.
“Todas las bandas de sikuris necesitan hacer estas actividades para poder solventar los gastos que implica sostener una banda”, expresó.
En el caso de Warmikuna, lo recaudado permitió cubrir parte de los gastos vinculados a la peregrinación a Sixilera, como el arreglo de instrumentos, la afinación de cañas, la compra de palillos y los traslados necesarios para llegar hasta la Quebrada Amarilla.
La agrupación recordó que el año pasado peregrinó por primera vez con Sikuris Warmikuna y que este año decidieron continuar con esa promesa a la Virgen de los Cerros, organizando la rifa como una forma de reunir los recursos necesarios.
El esfuerzo detrás de cada banda de sikuris
Durante la entrevista, las integrantes remarcaron que detrás de cada presentación, peregrinación o encuentro musical existe un gran esfuerzo colectivo.
Mantener una banda implica reparar instrumentos, renovar elementos de la vestimenta, organizar viajes y cubrir diferentes gastos que muchas veces son afrontados mediante rifas, ferias, ventas de comidas y el acompañamiento de la comunidad.
“Una banda que se moviliza siempre necesita un juguito, una comidita, un matecito, porque si no, no sale el sikuri, no sale la fuerza”, explicaron.
También agradecieron a quienes colaboraron comprando números de la rifa y a las personas que donaron los premios, destacando que detrás de Warmikuna existe el acompañamiento de familias e integrantes que hacen posible cada actividad.
Una rifa con premios artesanales y colaborativos
La rifa contó con 12 premios, muchos de ellos realizados o donados por integrantes de la propia agrupación y artesanas vinculadas al proyecto.
Entre los premios sorteados estuvieron:
- Un brazalete Warmikuna, donado por la artesana Ale Escoto.
- Una bandolera de sikuri, confeccionada para proteger las cañas.
- Un libro con un fragmento escrito por Gloria.
- Un mate.
- Remeras.
- Juegos de botones de cerámica.
- Una sesión de fotos.
- Una camperita micropolar.
- Una remera pintada a mano.
- Una clase personalizada de canto.
- Un libro sobre mujeres y disidencias de sikuris.
- Un premio sorpresa.
Los ganadores de la rifa fueron:
- Premio sorpresa: Anabel En Salva.
- Juego de botones de cerámica de Shaúl Álvarez: Tarta Elección Sami Sánchez.
- Bandolera sikuri: Mauro y Pildor.
- Juego de botones de cerámica: Sol Meoto.
- Campera micropolar: Caterin Abeyam.
- Sesión de fotos: Fabri Alderete, de Purmamarca.
- Remera pintada a mano: Flor Álvarez.
- Clase de canto personalizada: Caterina Avellán.
- Libro de mujeres y disidencias de sikuris de la vieja ala: Omar Ramos.
- Brazalete Warmikuna: Adrián Díaz.
Desde la agrupación informaron que se comunicarán con cada ganador para coordinar la entrega de los premios.
Recuperar los sonidos antiguos y fortalecer la identidad quebradeña
Además de la rifa, las integrantes de Warmikuna compartieron parte del trabajo artístico que realizan para recuperar y difundir músicas tradicionales.
Durante la entrevista explicaron que actualmente interpretan un guayno antiguo recopilado por Leda Valladares en Susques durante la década de 1960, cuando la investigadora realizó un trabajo de recuperación de músicas autóctonas del Noroeste argentino.
Las integrantes señalaron que buscan darle nueva vida a esos sonidos a través de los sikuris, manteniendo la esencia de la música quebradeña.
“Nos reconocen totalmente cuando escuchan esto, pertenece a los sikuris de la Quebrada”, destacaron.
Si bien reconocen las raíces andinas compartidas con pueblos de Bolivia y Perú, remarcaron que la música de Jujuy tiene una identidad propia construida a partir de la historia y la cultura local.
Nuevos proyectos y encuentros culturales
Warmikuna continúa con una agenda activa de presentaciones y encuentros.
Entre las próximas actividades anunciaron su participación en el 44° Tantanakuy Infantil y Juvenil de Humahuaca, un encuentro que nació hace 44 años impulsado por Jaime Torres y Fortunato Ramos.
La agrupación también contó que se encuentra trabajando en una grabación junto a Lucas Gordillo y Artucuta, quienes propusieron registrar parte del repertorio de Warmikuna.
“Estamos limpiando y trabajando todavía en ello”, explicaron sobre este proyecto musical.

Tinku Chispa: encuentro entre mujeres y músicas andinas
Durante la charla también destacaron el significado de Tinku Chispa, una propuesta que impulsa el encuentro entre músicas sikureras de La Quebrada, Jujuy, Argentina y otros lugares.
Las integrantes explicaron que este espacio busca reunir a mujeres de distintas comunidades y trayectorias musicales, promoviendo el intercambio y la diversidad cultural.
“Frente al olvido, sembramos memoria. Frente al despojo, defendemos la vida. Frente al individualismo, construimos comunidad. Y frente al silencio hacemos sonar nuestras cañas”, expresaron.
También remarcaron que sus ponchos de colores representan la diversidad de los pueblos andinos y la riqueza cultural que buscan transmitir mediante su música.
Con estas actividades, la banda Sikuris Warmikuna reafirma el compromiso de muchas agrupaciones de la Quebrada que trabajan día a día para mantener viva una tradición ancestral, donde la música, la comunidad y la identidad cultural continúan sonando a través de las cañas.











