A partir del 1 de agosto, en San Salvador de Jujuy dejará de cobrarse la tasa vial, un impuesto que se incluía en el valor del combustible y que estuvo vigente por más de un año. Este tributo fue creado para financiar trabajos de pavimentación, pero desde un principio se aclaró que sería una medida temporal. A pesar de ello, la disposición generó malestar entre vecinos y turistas, quienes cuestionaron el impacto en sus gastos diarios y la falta de información clara sobre el uso del dinero recaudado.
Aunque las autoridades municipales afirmaron que todo lo recaudado se destinó a obras, la ausencia de una rendición de cuentas inmediata alimentó las críticas. Los pedidos de mayor transparencia se mantienen, y desde el Concejo Deliberante se comprometieron a mostrar los detalles de ingresos y gastos a través de una comisión de control.
El concejal Gastón Millón explicó que esta contribución fue una respuesta a la reducción de recursos enviados desde Nación. Aclaró también que, a diferencia de otros tributos que se vuelven permanentes, en este caso se respetó su carácter temporario. Además, garantizó que los proyectos en marcha seguirán su curso, ya que el municipio dispone de fondos propios para terminarlos.
Con la eliminación del impuesto, se espera que las estaciones de servicio ajusten los precios del combustible a la baja, lo cual representará un alivio económico para los ciudadanos. Sin embargo, la discusión sobre si las mejoras fueron suficientes y la validez de esta tasa sigue generando críticas hacia la gestión local.











