Aunque el Congreso dio luz verde a un aumento del 7,2 % en las jubilaciones y a un incremento del bono de $70.000 a $110.000, el Gobierno nacional ya tomó una postura clara sobre el tema.
Con base en la fórmula vigente, los haberes jubilatorios y pensiones se ajustarán en agosto un 1,5 %, según los datos del IPC de junio. Esto llevará la jubilación mínima a $314.243,51. Además, quienes cobren ese monto seguirán recibiendo el bono de $70.000, sin modificaciones. En total, el ingreso será de $384.243,51 para quienes perciban la mínima.

La decisión oficial: no al aumento extra y al bono más alto
Desde el Gobierno confirmaron que el presidente Javier Milei vetará el proyecto aprobado por el Congreso, que proponía un ajuste más alto y un bono mayor. Así lo aseguró Guillermo Francos, jefe de Gabinete, durante su participación en la Expo Rural 2025, donde explicó que el oficialismo considera que el Estado no puede afrontar ese gasto.
“El Gobierno no va a autorizar un gasto que no puede sostener”, expresó Francos. Según detalló, la iniciativa legislativa requeriría unos $10.000 millones adicionales, lo que equivale a 1,5 puntos del PBI. Para el Poder Ejecutivo, ese nivel de gasto pone en riesgo el equilibrio macroeconómico que buscan mantener.
El funcionario también criticó a los legisladores que apoyaron el proyecto, afirmando que “muchos lo hicieron por presión política”. Además, remarcó que el verdadero problema del sistema previsional es la alta informalidad laboral. “Mientras no aumente el número de trabajadores registrados, no hay forma de sostener el sistema”, subrayó.
Por último, Francos reiteró que la prioridad del Gobierno es hacer crecer la economía, reducir impuestos a las empresas y atraer inversiones privadas, como forma de darle solidez al sistema previsional. “La solución no está en medidas temporales, sino en que la economía se expanda”, concluyó.