Mientras ANSES ejecuta el pago del bono y el aumento de octubre, la atención del Gobierno y de los jubilados se centra en la próxima actualización. En noviembre, los haberes subirán nuevamente, esta vez según la variación de precios de septiembre, tal como lo establece la fórmula de movilidad mensual basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Aunque el INDEC publicará el dato oficial de inflación recién el 14 de octubre, varias consultoras privadas ya proyectan el porcentaje que afectará los ingresos de millones de jubilados y pensionados. Según los estudios del sector, el incremento rondará el 2,1%, un valor similar al de meses anteriores, en línea con la desaceleración general de los precios.
Monto Estimado del Aumento de Noviembre para Jubilados de ANSES
De confirmarse ese valor, el haber mínimo pasaría de $326.298,38 a aproximadamente $333.150,65. Mientras tanto, el bono de $70.000 seguirá vigente, lo que elevaría el total recibido por quienes cobran la mínima a alrededor de $403.150,65. Este incremento también se aplicará a las pensiones no contributivas, la PUAM y las asignaciones familiares y universales, que se actualizan con el mismo índice.
El ajuste de noviembre representa el octavo aumento consecutivo bajo el Decreto 274/2024, que determina actualizaciones mensuales según el IPC de dos meses anteriores. Esto significa que la inflación de septiembre (que se conoce en octubre) define el aumento que se aplica en noviembre.
Este sistema sustituyó la anterior fórmula de movilidad trimestral, con el objetivo de evitar desfases entre los haberes y el ritmo inflacionario.

Proyecciones Privadas sobre la Inflación de Septiembre
Consultoras como EcoGo, C&T Asesores y Fundación Libertad y Progreso coincidieron en que la inflación de septiembre se ubicaría entre 2,0% y 2,2%. Este valor responde principalmente a aumentos moderados en alimentos y servicios regulados.
De repetirse esta cifra en el dato oficial del INDEC, el aumento de haberes sería ligeramente superior al 2%. Esto consolidaría un trimestre de ajustes mensuales moderados, tras la desaceleración del índice de precios al consumidor.