A comienzos de junio se aplicó un aumento del precio del pan en Jujuy, con una suba cercana al 15% que alcanzó a toda la producción de las panaderías de la provincia.
Desde el sector explicaron que la actualización respondió al encarecimiento constante de las materias primas y de los servicios, además de la necesidad de adecuar los valores luego de varios meses sin modificaciones en los precios.
Cómo está hoy el precio del pan en Jujuy
Aunque el invierno suele representar la etapa de mayor movimiento para las panaderías, este año el incremento en los costos y las tarifas de energía complica la recuperación de las ventas. Comerciantes del rubro aseguran que la rentabilidad se redujo al mínimo y anticipan que un nuevo aumento del pan en Jujuy podría concretarse en las próximas semanas.
Juan Carlos Jurado, dueño de la Panadería Belgrano de Palpalá, explicó a Jujuy Al Momento que la situación se volvió cada vez más difícil de sostener. “El pan aumentó hace aproximadamente un mes, pero ya estamos nuevamente al límite. La harina, la margarina y la grasa suben todos los meses, y a eso se suman las boletas de electricidad, que también siguen aumentando”, expresó.
Pese a que muchas panaderías intentan absorber parte de los incrementos para no perder clientes frente a los comercios del centro de la capital —donde los costos operativos son aún mayores—, los precios actuales en distintos barrios ya reflejan el impacto de la suba de costos:
- Kilo de bizcochos: ronda los $5.000. El comerciante indicó que existen locales con precios inferiores, aunque aseguró desconocer cómo logran sostener esos valores frente al incremento de los insumos.
- Pastelería y tortas: el kilo se vende entre $22.000 y $25.000, dependiendo de los ingredientes utilizados, especialmente cuando contienen chocolate u otras materias primas de mayor costo. Aun así, destacó que la demanda continúa siendo sostenida porque “el jujeño sigue siendo muy dulcero”.
El referente del sector también señaló que el comportamiento de los consumidores cambió de manera marcada como consecuencia de la pérdida del poder de compra. Según explicó, cada vez son más los clientes que compran únicamente lo indispensable para el día.
“Hoy la gente ya no consulta cuánto cuesta el kilo. Entra y pide directamente $1.000 de un producto o $2.000 de otro. Compran solamente lo que les alcanza con el dinero que tienen en ese momento”, comentó Jurado, al describir el impacto que la situación económica tiene sobre los hábitos de consumo.
