El inicio de enero marca decisiones clave para jubilados y pensionados del sistema previsional. Luego de un diciembre con aguinaldo y refuerzos especiales, el nuevo mes combina el aumento por inflación con el pago del bono extraordinario, aunque con condiciones diferentes que ya se reflejan en la liquidación.
En este escenario, ANSES aplica en enero un incremento del 2,5 %, vinculado al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre. Con esta actualización, el haber mínimo ronda los $349.400, mientras que quienes reciben el bono completo alcanzan un ingreso total cercano a $419.400. El organismo, bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, también activó el cronograma habitual de pagos según la terminación del DNI.

El 9 de enero, el Gobierno efectúa el pago del bono con modificaciones para los jubilados con DNI terminado en 0 (9/1).
Con estos montos, el viernes 9 de enero cobran los jubilados con DNI 0 que perciben haberes mínimos. El depósito incluye la jubilación de enero con aumento y, cuando corresponde, el bono extraordinario de hasta $70.000, acreditado en la misma fecha y cuenta bancaria que el haber mensual.
Sin embargo, el eje de enero no se limita a los importes, sino a los cambios introducidos por el Gobierno en el bono.
A diferencia de diciembre, cuando el cálculo estuvo condicionado por el aguinaldo, en enero el refuerzo se determina solo en función del haber mensual actualizado.
Además, el decreto publicado en el Boletín Oficial precisó que el bono se paga por titular y no por beneficio, lo que significa que en pensiones con copartícipes se liquida un único bono y no se duplica.











