Las intensas lluvias que cayeron sobre la Quebrada y la Puna generaron graves problemas para circular hacia el Paso de Jama. El sector más comprometido se ubica en el kilómetro 50 de la Ruta Nacional 52, en la zona llamada Ronqui Angosto.
El desborde de varios arroyos de montaña llevó barro, piedras y otros desechos a la carretera, lo que forzó a limitar el paso de automóviles y camiones. También se reportan problemas menores por agua acumulada en los kilómetros 15 y 24, lo que complica el viaje hacia la Cuesta de Lipán.
Trabajadores de Vialidad Nacional ya están en el sitio con equipos pesados, preparados para limpiar la ruta cuando baje el nivel del agua. Si no hay nuevas tormentas, se prevé abrir el camino con asistencia hacia el final de la jornada.
Las autoridades pidieron a los conductores no pasar más allá de Purmamarca para eludir quedar atrapados en la zona alta de la montaña, donde no hay servicios. Aunque el Paso de Jama sigue abierto, la circulación de camiones está paralizada en los controles previos. Se recomienda a los viajeros consultar el estado de la ruta constantemente, porque el pronóstico de tormentas aisladas sigue activo para el fin de semana.











