En los últimos 16 meses de gobierno, el mercado laboral argentino experimentó transformaciones significativas: mientras disminuyó el empleo registrado, aumentó la cantidad de trabajadores monotributistas. Estos datos surgen del último informe del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), dependiente de la Secretaría de Trabajo.
El sector privado registró una pérdida de 115.353 puestos formales, pasando de 6.369.119 empleados en noviembre 2023 a 6.253.766 en marzo 2024. La reducción fue aún mayor al considerar otros rubros: el sector público perdió 58.210 empleos, mientras que el servicio doméstico cayó en 22.111 trabajadores. En total, casi 200.000 empleos registrados desaparecieron desde el inicio de la gestión.
El monotributo fue la excepción, con un incremento de 74.997 trabajadores independientes, alcanzando los 2.112.759 afiliados. Luis Campos, investigador de la CTA Autónoma, señaló que la mayor caída se dio en el sector privado (59%), seguido por el público (30%) y el servicio doméstico (11%).
El informe oficial detalló que, aunque el empleo formal sigue en declive, la contracción se moderó desde abril 2024. En el último trimestre del año pasado hubo una leve recuperación (0,1% mensual), pero en 2025 los números mostraron altibajos: caída en enero (-0,1%), suba en febrero (+0,2%) y nueva baja en marzo (-0,1%).
Campos atribuyó este retroceso a la caída de la actividad económica, especialmente en industria y construcción, aunque destacó que la relación no fue lineal. El empleo privado tocó su mínimo en dos años a mediados de 2024 y desde entonces se mantiene estancado. En el sector público, la reducción continúa, aunque a un ritmo más lento.
El investigador advirtió que el empleo formal lleva meses estancado en niveles críticos y que la recuperación salarial de 2024 ya se agotó. “El mercado necesita crédito, inversión o algún estímulo que lo reactive”, concluyó.










