El primer ataque de Israel contra Irán generó una fuerte tensión en Medio Oriente, provocando un aumento del 8% en el precio del petróleo a nivel mundial.
Este movimiento generó ondas expansivas en los mercados financieros, con especial atención en las empresas petroleras argentinas, cuyas acciones fluctuaron un 1%. Analistas advierten sobre una posible alta volatilidad en las próximas semanas.
“El mercado local siguió la tendencia global, sin factores internos que puedan mitigar este impacto externo”, explicaron expertos sobre la reacción en Argentina ante el conflicto bélico.
Subida del crudo y caída en Wall Street
Tras el ataque, las principales petroleras estadounidenses ajustaron sus precios, cotizando el barril de crudo entre USD 75,10 y USD 76,40, con un incremento máximo del 10,41%. Paralelamente, las acciones argentinas sufrieron una caída del 7% en la bolsa de Wall Street, reflejando la incertidumbre del mercado.
Si el Estrecho de Ormuz —por donde circula entre el 20% y 35% del petróleo mundial— llegara a cerrarse, los analistas proyectan un aumento del 20% en el precio del crudo. En ese escenario, los barriles podrían alcanzar los USD 120-130, generando una grave crisis económica, aunque con riesgo bajo de materializarse.
A pesar de la escalada, persiste la expectativa de que los precios se estabilicen alrededor de USD 70 por barril, siempre que no haya una escalada nuclear en la región.







